Este miércoles 18 de febrero, las autoridades del Instituto Nacional de Electrificación (INDE) inauguraron un proyecto de electrificación rural en la comunidad de Panimá, San Bartolomé Jocotenango, del Departamento de Quiché, el cual incorpora por primera vez el servicio de energía eléctrica a 68 hogares y beneficia de forma directa a 408 personas.
La obra requirió una inversión superior a Q2 millones 128 mil e incluyó la construcción de 9.056 kilómetros de línea eléctrica. Con esta infraestructura, las familias cuentan ahora con un servicio que abre oportunidades para la educación, el emprendimiento local y mejores condiciones de seguridad en sus viviendas.
El acto fue encabezado por el ministro de Energía y Minas y presidente del Consejo Directivo del INDE, ingeniero Víctor Hugo Ventura, quien subrayó que el proyecto responde a una política nacional orientada a ampliar la cobertura eléctrica en el país.
En ese sentido, Ventura expresó: “Este proyecto es parte de una política clara y firme del gobierno del Dr. Bernardo Arévalo: avanzar hacia la universalización del servicio de energía eléctrica en Guatemala. En coordinación con el INDE, seguimos impulsando la electrificación rural como un eje estratégico de desarrollo social”. Y finalizó: “A las familias beneficiadas, les digo: esta obra es para ustedes y por ustedes. Cuídenla, aprovéchenla y conviértanla en motor de crecimiento para sus hijos y las futuras generaciones”.
La comunidad de Panimá se ubica en una zona de acceso complejo, con caminos irregulares y una geografía que demanda soluciones técnicas especializadas. La ejecución del proyecto implicó superar retos logísticos y climáticos, así como coordinar acciones con autoridades municipales y líderes comunitarios.
El gerente general del INDE, ingeniero Armando Martínez, destacó que la electrificación rural representa un compromiso institucional con el desarrollo social.
En esa línea, Martínez manifestó lo siguiente: “Traer energía a comunidades lejanas como Panimá implica superar grandes desafíos y exige soluciones técnicas y responsables. Pero, también, implica algo más importante: vocación de servicio. En el INDE entendemos que la electrificación rural no es solo infraestructura, es desarrollo social. Por eso asumimos estos proyectos con responsabilidad técnica, transparencia en la gestión y un profundo respeto por las comunidades a las que servimos. Gracias al trabajo conjunto con las autoridades municipales y comunitarios hoy esta comunidad puede encender una luz que representa educación, seguridad, productividad y bienestar”.
Para las familias beneficiadas, la llegada de la electricidad transforma su rutina diaria. La iluminación permite ampliar horarios de estudio para niñas y niños, facilita el uso de herramientas y equipos productivos, entre otros.

