MEM

FIRMAN PACTO DE LAS AGUAS EN SAN PEDRO CARCHÁ

El pacto suma el esfuerzo del Gobierno de Guatemala, Cocodes, comunas, y sector privado en la implementación del Programa Cultivando Agua Buena -CAB-, vinculados a la microcuenca del Río Canlich.

Guatemala, 26 de junio de 2015. La comunidad de Xicacao de San Pedro Carchá en Alta Verapáz, celebró la firma del Pacto de las Aguas, acto que suma el compromiso de los actores presentes en el territorio en pro del desarrollo sostenible comunitario en la microcuenca del Río Canlich.

El CAB impulsa en Guatemala la aplicación de metodologías innovadoras de gestión, educación y acción ambiental, guiadas por un amplio proceso de participación e inclusión social y productiva.

“Con el CAB se fomenta el diálogo, la promoción de la responsabilidad social, la gestión integrada del agua y el involucramiento de los sectores público, social y privado”, indicó José Miguel de la Vega, Ministro de Energía y Minas.

CAB encaja con la Política Energética del MEM, para atender la vulnerabilidad social y contribuir al desarrollo sostenible de las comunidades donde funcionan proyectos energéticos y mineros.

“Significa una oportunidad para mejorar las condiciones de vida en articulación con diversos actores con especial incidencia en el territorio y a nivel nacional”, señaló Carmen Magzul, Coordinadora del CAB en el MEM.

En Guatemala el CAB se implementa como parte de la cooperación científica y técnica suscrita por Guatemala con Brasil, en la intervención de dos proyectos pilotos, uno de ellos entorno de la microcuenca del Río Canlich, con cobertura en las comunidades de Purulhá, Rubel Cruz, Xicacao y Oqueba, de San Pedro Carchá, Alta Verapaz.

“Es un programa que fue creado para perpetuarse. Su nombre es movimiento y continuidad y así es su naturaleza, algo para crecer y cultivar resultados”. explicó Nélton Friedrich, Director de Coordinación de la Hidroeléctrica Itaipú Binacional.

Implementar el CAB en la microcuenca del Río Canlich ha sido posible a partir del acompañamiento de expertos de la Hidroeléctrica Itaipú Binacional, quienes han acumulado el conocimiento después de 12 años de aplicar su reconocida metodología participativa.

El pacto tiene su base filosófica en la Carta de la Tierra, la Agenda 21 y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que promueven la protección y conservación del entorno natural y del agua.

Para el proceso de implementación del Programa, es esencial la colaboración público-privada como la alcanzada en el Proyecto Hidroeléctrico Renace en su fase 4, desde donde se comparte la visión de una nueva filosofía de responsabilidad social empresarial, con el compromiso de promover el desarrollo sostenible.